Estar embarazada puede ser una etapa linda para muchas mujeres. En mi caso, mi primer embarazo fue así, piel linda, pelo lindo, etc, sin embargo este segundo embarazo no fue de igual forma. Mi piel comenzó con muchos comedones, grasa encapsulada y el primer trimestre se caracterizó por acné inflamatorio. Esto se debe a todos los cambios hormonales que la piel sufre durante el embarazo. 

Existen algunos ingredientes y tratamientos que generalmente se usan para el control de acné, sin embargo durante el embarazo puedes tomar ciertas precauciones, consultar con tu doctor y ver si son la mejor opción para ti. 

  1. USO DE RETINOL y RETINOIDES: en el caso de los Retinoides se refiere a la Vitamina A tomada oralmente (Isotretinoina) que es un tratamiento que se recomienda para personas que padecen acné. Cabe destacar que si estas embarazada lo debes suspender porque tu bebe puede sufrir alguna anormalidad.  Retinoides tópicos solo son recomendados por tu dermatólogo y puede ser que resequen tu piel, por eso también se recomienda evitarlos. En cuanto al Retinol, el cual es una versión más suave de los retinoides, no hay estudios que confirmen si causa daño al feto pero si te sientes más cómoda, lo puedes suspender y aplicarlo nuevamente hasta que acabe tu embarazo. Tanto el retinol como los retinoides  se deben evitar durante tu tiempo de lactancia. 

  2. USO DE ACIDO SALICÍLICO: realmente no hay estudios que confirmen que el ácido salicílico no se deba utilizar en el embarazo, de hecho el jabón, crema y crema secante que utilice durante el primer trimestre que tuve acné, contienen ácido salicílico pero mi ginecólogo me dio la libertad de usarlo. Esto queda más a criterio personal. Consulta con tu doctor y sigue sus recomendaciones. Si no te sientes cómoda, evítalo y lo puedes volver a utilizar cuando acabe tu embarazo. Hay otros ingredientes que te pueden ayudar con acné como el ácido azelaico y el zinc.

  3. EXFOLIACIONES: puedes exfoliar tu rostro para eliminar células muertas pero hacerlo 1-2 veces por semana.

  4. MASCARILLAS: puedes aplicar 1-2 veces por semana mascarilla facial para control de acné. La opción de ZINC ayuda mucho con el control de sebo, sin resecar tu rostro.

  5. LIMPIEZAS FACIALES: puedes continuar con tus limpiezas faciales, sobre todo para la extracción de comedones y puntos negros.

  6. TU MEJOR AMIGO, TU SPF: tu SPF es tu mejor amigo estando embarazado o no. Si has padecido de acné durante esta etapa, no olvides aplicar tu SPF para evitar la aparición de hiperpigmentaciones como consecuencia de tu acné. 

Recuerda que tu cuerpo está pasando muchos cambios y tu piel también. Es una ETAPA y cuando se acabe, tu piel quizás regresará a su estado normal. Lo mejor es ajustarte a los cambios, probar lo que te funcione y ser muy paciente y constante con tus rutinas. No caigas en la tentación de tocarte los barritos y cuídate siempre del Sol!

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